top of page

SIERRA MORENA DE JAÉN

I. LOCALIZACIÓN

Sierra Morena es un complejo montañoso en el norte de la comunidad autónoma de Andalucía, entre las provincias de Jaén, Córdoba, Sevilla y Huelva. A pesar de que las características físicas y geográficas son similares en toda su extensión, cada provincia presenta sus propias particularidades. En concreto, la Sierra Morena de Jaén comprende las comarcas de El Condado, el distrito minero de Linares-La Carolina y la Sierra de Andújar.

Políticamente, limita al norte con la provincia manchega de Ciudad Real.

Los municipios ubicados en la Sierra Morena jienense son, por lo general, de pequeño tamaño, con un volumen poblacional escaso, a excepción de Linares, el cual se sitúa a caballo entre Sierra Morena y la comarca de La Loma. El municipio de Baños de la Encina es uno de los más destacados del extremo occidental. Siguiendo el transcurso del río Guadalimar, uno de los principales afluentes del Guadalquivir, se extienden otros municipios como Miraelrío, Sorihuela del Guadalimar, Chiclana de Segura y Génave.

1.jpg

Mapa demarcación paisajística de Sierra Morena de Jaén. Fuente: Elaboración Propia.

II. Características del medio físico

El espacio geográfico

La Sierra Morena de Jaén se caracteriza por terrenos agrestes, con serranías abruptas y grandes pendientes, especialmente en el sector septentrional. Mención especial merecen las Sierras de Quintana, la de los Calderones y la de Cambrión. Precisamente, entre las estas dos últimas sierras se sitúa el Paso de Despeñaperros, el principal paso natural de conexión entre el sur peninsular y la Meseta.

En contraposición, la zona meridional de la Sierra se compone de extensas dehesas dedicadas a actividades ganaderas y cultivos de olivar (Fernández-Bacas y Fernández Cacho 2010: 481-482).

Los materiales geológicos más abundantes son las pizarras, los esquistos y las cuarcitas. Hacia el este encontramos materiales sedimentarios como las arcillas y las arenas rojas (Fernández-Bacas y Fernández Cacho 2010: 482). Es en estos últimos parajes, con pendientes más suaves, por donde discurren vías fluviales como el río Guadalimar.


 

Factores climáticos

El clima de la Sierra Morena de Jaén se caracteriza por inviernos muy fríos y veranos calurosos. Según fuentes de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la temperatura media registrada en el año 2022 fue de 15ºC, con temperaturas mínimas medias de 10ºC y máximas medias de 22ºC. De igual manera, la insolación media anual suele rondar las 3.000 horas solares.

En cuanto al nivel pluviométrico, las precipitaciones aumentan en el extremo occidental, ascendiendo a 800 mm anuales, mientras que en la zona central y oriental los niveles se reducen a 400-500 mm por año.


 

Hidrología

El río Guadalquivir, protagonista de nuestro catálogo paisajístico, no atraviesa esta parte de Sierra Morena, pero se encuentra en sus inmediaciones, recorriendo la Campiña y el Área Metropolitana de Jaén. Los que sí discurren por estos lares son algunos de sus afluentes, como el mencionado río Guadalimar. Esta vía fluvial nace en la provincia de Albacete (Castilla-La Mancha) y recorre buena parte de la provincia de Jaén hasta su desembocadura en el Guadalquivir. A lo largo de sus más de 180 km de longitud, atraviesa terrenos montañosos, dehesas y vegas. Dentro de la cuenca del Guadalimar existen varios embalses, como el Guadalmena, en Chiclana de Segura, el tercer embalse con mayor capacidad de Jaén (345 hm3). También destaca el embalse de Giribaile, muy próximo a Vilches.

 

Vista del embalse de Giribaile, sobre el río Guadalimar. Fuente: Elaboración propia.

Uno de los principales afluentes del río Guadalimar es el río Guadalén. Este afluente recorre la zona central de la Sierra Morena de Jaén y es bien conocido por su embalse homónimo, situado entre los municipios de Arquillos y Vilches, en un entorno paisajístico y arqueológico de gran riqueza.

Vegetación y flora

En la zona septentrional encontramos encinas, alcornoques, pinares, quejigos y eucaliptos (Fernández-Bacas y Fernández Cacho 2010: 482), muchos de ellos fruto de repoblaciones. Estos bosques se extienden según un gradiente de humedad; así, los lugares más secos quedan ocupados -entre otros- por encinas, y los más húmedos, por especies de la familia quercus, como el roble. Sobresalen también los lentiscares, madroños, jaguarzos, jaras y brezos; en concreto, el brezo rubio ocupa grandes superficies del Parque Natural de Despeñaperros. En primavera, su flor de color rosa hace más evidente la presencia de este arbusto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Brezo rubio en floración. Fuente: https://www.florandalucia.es/index.php/erica-australis. Autor: J. Fuentes.

 

 

Aunque más propios de otras comarcas, en la zona sureste de la Sierra Morena jienense, particularmente en la loma de Chiclana, encontramos campos de olivos.


 

Fauna

La situación geográfica, la orografía, el clima y la ausencia de grandes poblaciones han provocado que esta parte de Sierra Morena sea uno de los espacios con mayor diversidad faunística de España. En ella habitan un importante número de aves, como el águila imperial ibérica, el buitre negro, el búho real, la cigüeña negra o el cernícalo primilla. Esta variedad se ha convertido en un reclamo turístico de la comarca, y es que algunos de sus Parques Naturales constituyen un escenario idílico para la observación de aves o birdwatching.

Entre los mamíferos sobresale el lince ibérico, especialmente en la Sierra de Andújar, así como el lobo ibérico, la nutria, el tejón, la liebre y el gato montés. Asimismo, existen mamíferos de naturaleza cinegética como el jabalí, el ciervo o el gamo; en menor medida están presentes los corzos, una especie protegida.

De igual manera, viven una buena representación de reptiles, como lagartos verdinegros, salamanquesas y diferentes especies de culebras. En cuanto a los anfibios, el tritón ibérico y los sapos quedan a la cabeza.

2.jpg
3.jpg

III. Características socioeconómicas

Demografía

Las poblaciones de la Sierra Morena jienense son de pequeño tamaño, a excepción de Linares, fronterizo con la comarca de La Loma. Se trata del segundo municipio más poblado de la provincia de Jaén, con más de 55.000 habitantes. Le sigue La Carolina, con un total de 15.048 habitantes en 2021 según fuentes del INE. En cuanto a su extensión, sobresalen los términos municipales de Baños de la Encina, con 392 km2; Santisteban del Puerto, con 337 km2 de superficie; y Vilches, con más de 200 km2.

Dentro de las tres comarcas integradas bajo la demarcación de Sierra Morena de Jaén, la Sierra de Andújar es la zona más despoblada, y es que el retroceso demográfico acaecido a lo largo del siglo XX es más que evidente. En otras comarcas, como la de El Condado, municipios como Navas de San Juan han llegado a perder en apenas unos años el 20% de su población.


 

Principales actividades económicas

El sector primario es el principal motor económico de esta zona. Las actividades agrosilvícolas -en las que se combinan árboles y/o arbustos con cultivos agrícolas- se encuentran muy presentes por medio de la obtención de piñas, carbón vegetal, corcho y setas. Asimismo, las labores agrícolas tradicionales como el cultivo del cereal y el olivo siguen latentes en la economía de esta parte de la Sierra. En particular, el olivar ha aumentado considerablemente su producción en la últimas décadas, llegando a extenderse incluso en regiones destinadas previamente al cereal, como ocurre en Andújar o La Carolina (Fernández-Bacas y Fernández Cacho 2010: 483)

La ganadería es otro de los pilares de las economías locales. Buena parte de las dehesas situadas al sur están dedicadas al ganado bovino, caprino y de lidia.


 

Colmenas en el Parque Natural de la Sierra de Andújar. Fuente: https://www.turismodeandujar.com/oficios-y-tradiciones

La caza se ha configurado igualmente como una actividad de suma importancia, en especial la vinculada a jabalíes, ciervos y perdices. A este turismo cinegético, secundado por la amplitud de cotos de caza, se suma el turismo rural, favorecido por la creación de espacios naturales, como el Parque Natural de Despeñaperros y el Paraje Natural de la Cascada de la Cimbarra.

La apicultura sigue siendo un trabajo tradicional desempeñado en la Sierra Morena jienense, sobre todo en su mitad oriental. La producción de miel y cera se fue concentrando en torno al Parque Natural de la Sierra de Andújar, siendo la segunda región de Andalucía en cuanto a producción apícola. La variedad de miel de flores refleja la biodiversidad del Parque, convirtiéndolo en un relevante destino para el ecoturismo.

Finalmente, aun cuando la minería ha dejado de ser uno de los principales motores económicos, no hay que pasar por alto las actividades mineras desempeñadas durante décadas en los municipios de Linares, La Carolina y Santa Elena; en concreto, en el año 1991 fue cerrada la última mina de Linares. Aun y todo, siguen estando activas algunas empresas dedicadas a la metalurgia, los metales y la construcción (Fernández-Bacas y Fernández Cacho 2010: 489).

Profesiones tradicionales

La ya mencionada tradición minera de la zona sur de Sierra Morena se remonta a época romana, cuando, a pocos kilómetros de la actual Linares, se fundó la ciudad iberroromana de Cástulo, muy ligada a la explotación de las minas de plata y plomo allí ubicadas. Durante el Medievo, la mayoría de las extracciones de la zona fueron dirigidas por iniciativas particulares con muy escasos medios, por lo que el abandono de los filones o el traslado a nuevos emplazamientos ocurría con frecuencia. No fue hasta mediados del siglo XIX cuando la empresa inglesa The Linares Lead Mining Company comenzó a explotar el denominado pozo-ancho. Se creó entonces una gran comunidad inglesa de ricos burgueses afincados en el lugar que, con el tiempo, fueron abriendo nuevas industrias.

Mineros de Linares durante un descanso (1914). Fuente: Colección fotográfica del Archivo Histórico de Linares.

De unos 2.000 trabajadores registrados - la mayoría mineros- en la década de 1860, se pasó a unos 50.000 en la primera mitad del siglo XX. Su ardua y peligrosa labor llegó a convertir las explotaciones linarenses en unas de las principales a nivel mundial.

Para el desempeño de la actividad fueron necesarias cantidades ingentes de agua que eran tomadas de los acuíferos, arroyos y ríos circundantes. Indudablemente, las condiciones hidrográficas que ofrecía la cuenca del Alto Guadalquivir, permitieron el desarrollo de esta gran industria.


 

  IV. BIBLIOGRAFÍA

  • FERNÁNDEZ-BACA CASARES, R y FERNÁNDEZ CACHO, S. (2010): Paisajes y patrimonio cultural en Andalucía: tiempo, usos e imágenes, Consejería de Cultura, Sevilla.

  • INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA (2021): Cifras oficiales de población resultantes de la revisión del Padrón Municipal a 1 de enero, Madrid. Recuperado de: INEbase / Demografía y población /Padrón. Población por municipios /Cifras oficiales de población de los municipios españoles: Revisión del Padrón Municipal / Resultados

  • MORENO GARCÍA, M; PORRAS ALONSO, R. y MUÑOZ ÁLVARES, J. M. (2010): Sierra Morena. Guía de Flora y Vegetación de la Reserva de la Biosfera y los Parques Naturales, Junta de Andalucía, Sevilla.

  • RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ, J; ZOIDO NARANJO, F. y ESPAÑOL ECHÁNIZ, I. M. (2012): Los paisajes fluviales en la planificación y gestión del agua. Elementos para la consideración el paisaje en la cuenca hidrográfica del Guadalquivir. Junta de Andalucía, Universidad de Sevilla, Sevilla.

4.png
5.png
bottom of page